El Bloqueo de Berlin y los «Candy Bombers»

Sobrevuelo

Para mayo de 1945 la ciudad de Berlín estaba en ruinas y con el ejercito rojo avanzando por cada calle y rincón declarándose victorioso y marcando el comienzo del fin de una guerra que entre 1939 y 1945 había arrasado y dejado en la miseria a gran parte de Europa. Durante el conflicto y a partir del 25 de agosto de 1940 hasta el 21 de abril de 1945, la que para entonces era la capital de la Alemania Nazi había sido bombardeada por los aliados 363 veces, en una campaña de bombardeos estratégicos por parte de las fuerzas aéreas de Estados Unidos, con su 8va Fuerza aérea, Gran Bretaña de la mano del comando de bombardeo de la RAF, y en menor medida las fuerzas aéreas francesa y la fuerza aérea roja de la Unión Soviética, las que en total lanzaron casi 70.000 toneladas de bombas que dejaron el triste saldo de 23.000 muertos y más de un millón y medio de desplazados.

Al término de la II Guerra Mundial no solo Berlín había sucumbido a los ataques, sino que también las principales ciudades alemanas habían sido devastadas por los continuos bombardeos aliados y los avances de las tropas desde ambos frentes (occidental-oriental) resultando más de un millón de personas muertas en el último año de guerra. Al terminar la guerra las potencias vencedoras se repartieron el control de Alemania en cuatro partes, lo mismo sucedió con Berlín la que por su ubicación geográfica quedo dentro de la mitad oriental que había quedado bajo el control de la Unión Soviética. Dicho acuerdo para dividirse el control de Alemania había visto sus primeras luces en la conferencia de Teherán, la que se celebró entre el 28 de noviembre y el 1 de diciembre de 1943 con la participación de los tres grandes, Iósif Stalin, por la Unión Soviética, Winston Churchill representando a Gran Bretaña y Franklin D. Roosvelt, por los Estados Unidos, en dicha reunión uno del puntos a debatir fue como se abordaría el termino de la Segunda Guerra Mundial, el que ya se avizoraba en el horizonte, y de cómo quedaría configurado el mundo cuando llegara este anhelado final, pero finalmente las bases para este final quedarían estipuladas definitivamente en la conferencia de Yalta.

Stalin, Roosvelt y Churchill en la conferencia de Tehrán ,1943

Entre el 4 y el 11 de febrero de 1945, pocos meses antes de que terminara la Segunda Guerra Mundial nuevamente los lideres aliados se reunieron en Yalta, Crimea , en esta nueva conferencia se decidió prácticamente como seria el mundo una vez terminada la guerra, una de las decisiones mas importantes estaba la desmilitarización y repartición de Alemania además de definir cuanto debía pagar este país a los aliados como reparación económica, la que se acordó en 22.000 millones de dólares de la época, también se sentaron las bases para la creación de las Naciones Unidas (ONU) definiendo como seria el funcionamiento del Consejo de Seguridad, organismo que tendría la responsabilidad de mantener la paz y seguridad internacional hasta nuestros días, por otra parte se decidió que gobiernos apoyarían en Yugoslavia, Rumania, Polonia y Bulgaria, países que años más tarde terminarían dentro del régimen comunista, dos meses después de esta conferencia fallecía el presidente Roosvelt sin poder ser testigo del final de la guerra, por su parte Churchill perdió las elecciones de julio mientras que Stalin mantuvo su cargo al mando de la URSS hasta su muerte en 1953. Como consecuencia de esta conferencia se podría decir que esta fue la única instancia real en que occidente y oriente lograron algún acuerdo para un futuro pacifico, por otra parte, lisa y llanamente se concretó la partición del mundo y el comienzo, para muchos de la llamada Guerra fría.

Churchill, Roosvelt y Stalin en Yalta, 1945
Partición del territorio Alemán ,1948

Como la capital Berlín, al igual que toda Alemania también estaba dividida en cuatro zonas, tres de las cuales correspondían a los aliados occidentales, esta situación nunca fue del agrado de Stalin dada su localización dentro del lado oriental y que significaba tener un enclave occidental y capitalista dentro del territorio dominado por la Unión Soviética, esto llevo a Stalin a buscar la forma de poder eliminar esta molesta “isla” que amenazaba con salirse de control, esto sumado al fracaso comunista en la elecciones de 1946 lo llevo a planificar medidas más severas y poco ortodoxas.

En 1947 Estados Unidos y Gran Bretaña decidieron unificar sus zonas en lo que se llamó “Bizonia“, y que para mayor molestia de Stalin un año más tarde pasaría a ser “Trizonia”  al unirse Francia. Para entonces las relaciones entre la Unión Soviética y los aliados occidentales que controlaban el resto de Alemania ya se habían enrarecido notablemente, y comenzaban a producirse incidentes continuamente. Uno de ellos fue el accidente aéreo en donde un avión Vickers VC1B de British European Airways se estrelló cerca de la base aérea Gatow de la RAF tras colisionar en el aire con un caza soviético Yakovlev YAK-3 que había invadido el espacio aéreo occidental, matando a todos sus ocupantes. Este hecho, para muchos era completamente predecible debido al acoso de cazas soviéticos a aviones civiles norteamericanos y británicos que llevaba semanas y que había sido por orden del mando ruso en Berlín Oriental. La tensión fue creciendo y la colaboración entre ambas zonas, soviética y occidental, se hizo cada vez más difícil.

Vickers VC1B y Yakovlev YAK-3 protagonistas del primer incidente grave despues de terminada la guerra sobre Berlín

Este periodo de buenas relaciones entre los aliados que ya se presentaba un evidente deterioro duraría solo hasta 1948, cuando en medio del Plan Marshall iniciado por los Estado Unidos para reconstruir Europa Occidental y que consistía en ayudas económicas por el valor de doce millones de dólares de la época, como iniciativa inicial, dentro de este proceso es que los aliados occidentales después de reunirse en Gran Bretaña decidieron implementar políticas y movimientos socioeconómicos a los cuales su contraparte Oriental recibió como una amenaza. La primera medida que los aliados occidentales implementaron para reactivar la economía alemana fue eliminar el, Reichsmark la vieja moneda nazi, e introducir una nueva, el Marco Alemán que además contaba con el respaldo del plan Marshall, esto afectó notoriamente la economía del bloque oriental, los que reaccionaron introduciendo de igual forma una nueva moneda, la que lamentablemente para ellos no sería tan fuerte como el Marco alemán y cuya zona sufría de una economía más débil entre otras razones porque los estados federados bajo control de la URSS eran los que tenían que hacerse cargo de las reparaciones de guerra a la propia Unión Soviética. Fue así como todas estas medidas llevaron a Stalin a ordenar el bloqueo completo de la ciudad. El 24 de junio de 1948 el ejército soviético cortó todas las vías de comunicación terrestres y acuáticas entre Berlín occidental y el territorio de Berlín oriental, así como el suministro eléctrico, que dependía de subestaciones de Berlín bajo control soviético, lo que ocasionó que dos millones y medio de personas del lado occidental quedaran desabastecidos y sin energía eléctrica. La idea de Stalin era simple, si la población occidental comenzaba a morir de hambre y frio no tendrían mayor alternativa que suplicar ayuda y unirse al bloque comunista.

Por su parte para los aliados occidentales era de vital importancia permanecer en Alemania por diferentes razones, Berlín era una ciudad estratégica para la reconstrucción democrática de Europa y no querían que el proyecto democrático que querían implantar se viera afectado por los intereses políticos de la Unión soviética y por último era esencial demostrar fortaleza ante estos, aunque dentro del Estado Mayor norteamericano se barajaba  la conveniencia de abandonar o no Berlín, lo que para muchos no era  una idea descabellada dada la desproporción de las tropas presentes en la zona y la real posibilidad de entrar en una nueva guerra pero esta vez contra la Unión Soviética. 

 Para contrarrestar el bloqueo a Berlín los aliados tenían dos opciones, enviar un convoy armado o un puente aéreo, la primera opción fue desechada pues un convoy armado podría haberse interpretado como una agresión y haber desencadenado un nuevo conflicto armado, así que el puente aéreo fue siempre la mejor opción ,tanto por diplomacia y por qué en la conferencia de Yalta por alguna razón habían quedado estipulados tres corredores aéreos entre las zonas ocupadas por los aliados occidentales y la zona ocupada por la Unión Soviética y que serían respetados por estos.

Detalle de los corredores aéreos de entrada y salida de Berlín , 1948

A partir del día 24 de junio, una vez iniciado el bloqueo Berlín tenía comida suficiente para cinco semanas, y suministro energético para siete. Según los cálculos de los aliados, Berlín occidental necesitaba cada día alrededor 1.500 toneladas de alimentos y unas 3,500 toneladas de gasolina y carbón para calefacción y generación de electricidad.  En esos momentos el general Lucius Clay era el gobernador militar norteamericano, y decidió, incluso antes de recibir instrucciones de su gobierno, hacer uso de los corredores aéreos establecidos en Yalta, en principio la idea fue para abastecer a sus propias tropas, y un par de días después para enviar harina y carbón a la ciudad. Fue así y ya con el apoyo del presidente Truman, quien tampoco permitiría dejar a los berlineses a merced del Stalinismo, que Clay daba la orden para el inicio al “Berlín Airlift” y entre el 25 y 26 de junio con la llegada del primer C-47 de carga al aeropuerto de Tempelhof de Berlín comenzaron los primeros vuelos humanitarios desde las ciudades de Frankfurt y Wiesbaden hacia Berlín. Fue así como la población berlinesa veía esperanzada el paso de gran cantidad de aviones provenientes de aquellos mismos que tan solo tres años antes habían arrasado Berlín con sus bombas y mejor aún, está vez aterrizaban con alimentos, carbón, medicamentos y todo lo necesario para que su población pudiera seguir adelante en medio del bloqueo.

Linea de los primeros C-47 con que se dio inicio a la Operacion Vittles

 Finalmente, la responsabilidad de comenzar el puente aéreo recayó en el Teniente General Curtis Le May, quien para entonces era jefe de las Fuerzas Aéreas de EE.UU. quien declaro cuando fue consultado por si iba a ser capaz de enviar y entregar suficientes suministros para los berlineses respondió “Podemos entregar cualquier cosa”. De esta manera se asignaron cien aviones al puente aéreo, al que se sumaron los británicos desde el principio. Al frente de las operaciones se designó al General William H. Tunner, quien había sido el encargado de la logística en una operación similar que había llevado suministros a China durante la ocupación japonesa.

 Los aviones elegidos fueron los C-54 Skymaster, capaces de transportar diez toneladas de suministros, mientras que los británicos aportaron una amplia gama de aparatos.

Desde el 26 de junio todos los C-54 operativos junto con sus tripulaciones disponibles en las bases de USAF fueron enviados en apoyo del puente aéreo, más de trecientos aviones C-54 aterrizaron y despegaron desde las pistas habilitadas en Berlín durante las 24 hrs. del día en todo lo que duro el bloqueo. Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica se unieron más tarde, pero en menor medida. En su primera semana el puente aéreo solo se entregaron noventa toneladas diarias de suministros de las 1500 que se necesitaban ,ya  una semana después se había logrado una considerable mejora llegando a las mil toneladas en un día, a pesar de esto seguía siendo una cifra muy inferior a la necesaria, mientras tano la prensa comunista había comenzado una campaña para desprestigiar el plan aliado, calificándolo de “ pequeños los planes de los americanos para salvar la cara de su insostenible posición en Berlín”.

Berlineses observando las operaciones a las afueras del aeropuerto de Tempelhof

 Julio y agosto fueron decepcionantes en cuanto a las cifras, pero poco después los aliados occidentales lograron implementar un sistema de desembarque, mantenimiento de aviones y mejoramiento de pistas de aterrizaje en colaboración con los berlineses del oeste, y para septiembre de 1948 el puente aéreo estaba resultando según lo esperado, suministrando adecuadamente con alimentos, combustible, productos de consumo, e inclusive maquinaria pesada, a la población de Berlín occidental y al cabo de unos meses, Berlín recibía unos novecientos vuelos cada día que la abastecían con más de nueve mil toneladas diarias de suministros y la prensa estadounidense mostró así que el bloqueo impuesto por la URSS resultaba inútil, mientras su contraparte soviética no encontraba la forma como explicar que EE. UU. y sus aliados pudieran abastecer a Berlín occidental con toda clase de productos, inclusive de una manera más eficiente que el régimen soviético en Berlín oriental, que tenía todas las fronteras abiertas.

La última esperanza de Stalin estaba puesta en la llegada del invierno el cual llegó en noviembre de 1948 causando serias dificultades al suministro, y en diciembre se sumaron los problemas para continuar los vuelos. Esto fue recibido gratamente por Stalin quien esperaba que con la llegada del invierno dejaría en evidencia la incapacidad de los aliados para continuar con el puente aéreo todos los meses del año, pero el clima no fue aliado de Stalin y las condiciones climáticas cambiaron durante enero. Para sorpresa de ambos bandos, el frío permitió la cantidad de vuelos necesarios desde los primeros días de 1949, motivando inclusive migraciones de berlineses orientales, deseosos de beneficiarse de la administración del lado occidental, lo que fue una nueva bofetada en la cara para el bloque comunista. La Unión Soviética no intervino para impedir el bloqueo por la fuerza, ya que esto suponía incumplir los términos del mismo acuerdo que les legitimaba para mantener el bloqueo.

A pesar de los éxitos logrados por el puente aéreo los aliados tuvieron que lamentar la muerte de sesenta y ocho personas, 39 británicos, 31 estadounidenses entre pilotos y al menos 8 dentro de la población civil a raíz de accidentes que ocurrieron por las condiciones extremas de vuelo, tanto por climatología como por los riesgos que suponía volar tal cantidad de aviones con intervalos de tiempo tan cortos entre avión, los que volaban escalonadamente entre los 4.000 y 6.000 pies de altitud con una separación de 50 metros de uno sobre el otro.

Parte de los suministros entregados a los Berlineses

La «Operación Vittles» (comida), inicialmente planeada solo para 45 días, llevo a más de 300 aviones durante 322 días a volar 175 millones de kilómetros, despegando y aterrizando en Berlín en un promedio cada 90 segundos totalizando más de 280.000 vuelos logrando abastecer a la ciudad con 2.3 millones de toneladas de suministros, ante estas cifras el gobierno de Stalin consciente que no podría evitar las operaciones decide poner término al bloqueo de Berlín occidental el 12 de mayo de 1949.

Los «Candy Bombers»

Gail Halvorsen era uno más de los pilotos norteamericanos enrolados en el Puente Aéreo. Sin mucho que hacer durante su tiempo libre, se le ocurrió grabar con su cámara algunos vuelos desde dentro y a su vez viajaba a Berlín en sus días libres para filmar despegues y aterrizajes, en uno de sus viajes se acerco a conversar con un grupo de niños que se encontraban al otro lado de la alambrada del aeropuerto viendo pasar aviones uno detrás de otro, al despedirse de los pequeños les entregó un par de barritas de chicle que llevaba en el bolsillo. Los niños, en palabras del mismo teniente, partieron las barritas en cuatro trozos para cuatro afortunados y el resto se pasaron entre si los envoltorios solo para sentir el olor del mentol, Halvorsen, tocado en el alma, les prometió traerles más al día siguiente a lo que los niños preguntaron “¿Cómo sabremos que eres tú quién viene?”, y él les respondió. “Sacudiré las alas”. Esa misma noche la tripulación de su avión reunió todos los caramelos y chocolates que encontró con la idea de lanzarlos sobre los niños durante el aterrizaje. Pero pensó que era un tanto riesgoso para los niños pues si un chocolate golpeaba la cabeza de un pequeño lo mas seguro era que se la rompería, así que usando un pañuelo ideo una especie de paracaídas al cual ato las barras de chocolates y caramelos. Al día siguiente por la mañana bombardearon a los niños con los chocolates, ganándose el apodo de Candy Bombers o Raisin Bombers (Bombarderos de pasas).

C-54 durante la operacion «Little Vittles»
Gail Halvorsen mostrando como se lanzaban los mini paracaídas

Halvorsen y su tripulación repitieron la “operación” un par de veces en las siguientes semanas, y como era de esperar la cantidad de niños, aumento enormemente cuando los pequeños se pasaron la voz de que el “Tio Wiggly Wings”(alas ondulantes) les traería dulces, la noticia también se extendió por la ciudad y por la cadena de mando norteamericana hasta llegar al general Tunner, quien vio en esto una excelente estrategia y decidió hacer oficial la campaña con el nombre de “Operación Little Vittles” y la prensa hizo eco de ella mostrando a  pilotos americanos lanzando caramelos en paracaídas sobre los niños alemanes. El éxito alcanzado por esta operación fue tal que colegios e iglesias de todo el país, incluidos los propios fabricantes, recolectaron toneladas y toneladas de chocolates y caramelos, y fabricaron cientos de miles de paracaídas que fueron enviados a Alemania. Las imágenes de los niños recibiendo la preciada carga en diminutos paracaídas fueron emitidas una y otra vez en los boletines de noticias cinematográficos, y construyeron la base de las excelentes relaciones germano-americanas que todavía aún hoy se mantienen. En total se lanzaron 23.000 kilos de golosinas y chocolates a unos 250.000 niños alemanes entre septiembre del 1948 y mayo del 1949, decenas de miles de niños y adultos recordarían con alegría ese regalo caído del cielo, muchos aún viven para recordar aquel milagro que los salvo de morir de hambre y frio y que de paso también endulzo sus vidas.

Niños Berlineses a la espera de los «Candy Bombers»
Gail Halvorsen junto a decenas de sus «seguidores»
Monumento conmemorativo del puente aéreo de Berlin
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